Policía acabó con el legado de ‘el Socio’
sábado, 12 de junio de 2010
En una certera y efectiva operación llevada a cabo por más de 300 hombres de la Policía nacional en varios municipios del Tolima, fueron capturadas 19 personas sindicadas de pertenecer a una de las más grandes organizaciones criminales en el Departamento.
Esta estructura delictiva estaba encabezada por José Arbey Bonilla Puentes, alias ‘el Señor de la B’, quien aprovechó toda la experiencia adquirida en manejar el tráfico de drogas cuando se desempeñó como escolta de Eduardo Restrepo Victoria, alias ‘el Socio’.
Según las autoridades, Bonilla tuvo la capacidad de conformar una agrupación dedicada al microtráfico de estupefacientes en Ibagué y Líbano, ostentando un brazo armado dirigido por José Alexánder Granada Gallón, alias ‘Mono’ o ‘el Tigre’, quien mediante la presunta ejecución de homicidios en la modalidad de sicariato, capitalizó la venta de estupefacientes al menudeo en las comunas 10, 11, 12 y 13 de Ibagué.
Como actividad paralela a la seguridad de alias ‘el Señor de la B’, éste grupo de personas implementó en la capital del Tolima los autodenominados carteles del “cilantro” y la “cebolla” en las plazas de mercado La 21 y El Jardín, en donde mediante la imposición de exigencias económicas a los comerciantes de dichos productos, se formalizó la comercialización de los mismos ejerciendo como aparentes únicos distribuidores.
Se investiga presunta una participación en los últimos hechos violentos registrados este año en la plaza El Jardín donde el 14 de abril estalló una granada y el 7 de mayo fue asesinada una vendedora de plátanos.
Los operativos se hicieron simultáneamente en Líbano e Ibagué, en el Tolima, y Calarcá, en el Quindío. De acuerdo con lo expresado por uno de los detectives que participó en el operativo, “José Arbey fue capturado en una lujosa casa donde hallamos varias especies exóticas de animales tales como flamingos, cacatúas y guacamayas”.
Según el coronel Óscar Efraín Pinzón, comandante de la Sijín en el Tolima, “hasta el momento José Arbey manejaba un perfil medio alto y utilizaba como fachada los múltiples negocios que de manera astuta maneja a través de dos frentes, uno de microtráfico y otro de una oficina de sicariatos, todo esto unido a lo que tiene con la parte del denominado ‘cartel de la cebolla y del cilantro’ en Cajamarca y aquí en Ibagué”.
“De esto se desprende una serie de asesinatos, hurtos y amenazas que terminan en una serie de retaliaciones entre ellos donde empiezan a disputar zonas de microtráfico; los últimos casos más sobresalientes los encontramos la semana pasada donde se presentaron varios homicidios generados de esta guerra”, añadió el oficial.
A esta banda se le atribuye la ejecución de varios de los hurtos a entidades comerciales y bancarias en Ibagué y Venadillo y también la participación en al menos 15 homicidios en Coyaima y la Capital Musical.
Estas importantes capturas se desarrollaron mediante la ejecución de 21 allanamientos, en donde además la Policía se incautó de nueve armas de fuego, dinero en efectivo, dos chalecos antibalas, 10 teléfonos celulares, dos computadores portátiles y realizó la inmovilización de dos vehículos y una motocicleta Yamaha RX 115.
Servicio de sicariato
En las declaraciones dadas por el Comandante de la Sijín se dejó en evidencia una organización dedicada a amenazar, robar, secuestrar y asesinar, incluso por órdenes de quien pudiera pagar los precios que pedían.
“Antes se negaba que existiera esta organización, porque aún no teníamos el material probatorio necesario para afirmar lo que muchas veces me preguntaban los periodistas: ¿hay una oficina de sicariato en la capital del Tolima?”, contó el Coronel.
“Arbey Bonilla fue muy cuidadoso, siempre manejó un perfil medio bajo, de pronto para no cometer los mismos errores que cometió ‘el Socio’; Bonilla siempre dijo que era un comerciante, pero las autoridades sabíamos qué clase de personas hacían parte de esta organización”, puntualizó el Comandante de la Sijín.
Fuente:
www.elnuevodia.com.co

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